De Berlín a Zaragoza: La historia detrás de HORST, la tienda que revive el espíritu vintage

En pleno corazón de Zaragoza, ubicada en la calle San Jorge 26, Horst se erige como un espacio único que redefine lo que significa comprar. Fundada por Gonzalo Íñigo en 2015, Horst tienda no es solo un escaparate de productos; es una declaración de intenciones que combina ética, estilo y una profunda admiración por lo auténtico y lo vintage.

El proyecto, nacido de una necesidad personal y un deseo de transformar la ciudad que Íñigo vio más gris y fría a su regreso de Berlín, es ahora un referente local que va mucho más allá de la moda.

Prendas que cuentan historias

HORST no es una tienda convencional. Es un espacio que ofrece una cuidadosa selección de ropa vintage, decoración, cosmética, libros y otros productos de lifestyle. Pero no se trata solo de encontrar artículos, sino de sumergirse en una filosofía que valora lo genuino y lo ético. “Lo que trato de hacer en este espacio es ofrecer todo lo que a mí me parece interesante, desde decoración hasta libros, siempre filtrado por los criterios de lo que considero que es auténtico y con la ética como un pilar fundamental”, explica su creador.

La tienda se presenta como un refugio para aquellos que buscan algo más que objetos de consumo rápido, ofreciendo piezas que cuentan historias y que, en muchos casos, rompen con las normas convencionales de género. “Para mí, lo vintage tiene algo único. Es una ropa que, al contrario de lo que ocurre con la producción en masa, tiene una historia que contar. No es un pantalón de Zara con un agujero fabricado artificialmente; si ese pantalón tiene un agujero, es porque alguien lo ha usado, lo ha vivido”, reflexiona Iñigo.

El amor de Gonzalo Íñigo por la ropa vintage no es algo nuevo. Desde siempre ha sido un coleccionista y, para él, las prendas antiguas tienen un valor que va mucho más allá de la estética. “La ropa vintage aporta una cosa que es única, que te permite desprenderte de las categorías de género en las que muchos todavía intentan encasillarla. Es como un viaje al pasado, una conexión con las historias que esas prendas han vivido”, asegura.

Esta pasión por lo antiguo no solo se refleja en la tienda física, sino también en el proyecto en sí, que nació mientras Íñigo vivía en Berlín. Al regresar a Zaragoza, la ciudad le recibió con un panorama muy diferente al que había dejado atrás. Aunque Zaragoza había comenzado a despertar con una energía vibrante y creativa, pronto descubrió que el espíritu colorido de la ciudad estaba siendo reemplazado por un ambiente más gris y hostil.

“Cuando volví a Zaragoza, vi una ciudad que estaba despertando, llena de proyectos interesantes, pero también me di cuenta de que Zaragoza se estaba volviendo cada vez más gris y más fría. Es como si hubiera una desconexión entre lo que la ciudad podría ser y lo que realmente estaba siendo”, cuenta.

Una propuesta cultural diferente para Zaragoza

El proyecto de Horst ha conseguido conectar con un público que busca más que un simple artículo de consumo, y es que el espacio creado por Gonzalo Iñigo ofrece una alternativa fresca y auténtica que revive el espíritu rebelde y creativo de Zaragoza.

Además, con la posibilidad de compra online, el proyecto ha dado un paso hacia la globalización de su mensaje. A través de esta plataforma digital, Íñigo no solo busca ofrecer productos, sino también compartir la identidad y los valores del equipo detrás del proyecto. “La web no solo será una tienda en línea, sino también un lugar para comunicar quiénes somos y qué hacemos. Queremos transmitir la esencia de lo que estamos haciendo en Zaragoza”, menciona.

Horst continúa creciendo y evolucionando, sin perder de vista sus principios fundamentales de ética y autenticidad. A medida que la ciudad y el mundo evolucionan, también lo hace este espacio, que busca no solo ofrecer productos, sino generar una experiencia de compra consciente y alineada con valores más profundos. “No queremos ser una tienda más; queremos ser un reflejo de lo que creemos que debería ser la moda, la decoración, y el consumo en general: algo más responsable, más humano, más real”, comenta.

Fotografías de Marcos Cebrián

Vídeo de Arturo Gascón.

«La ropa vintage aporta una cosa que es única. Si ese pantalón tiene un agujero, es porque alguien lo ha usado, lo ha vivido»

Gonzalo Íñigo, Horst Vintage

«Queremos ser un reflejo de lo que creemos que debería ser la moda, la decoración, y el consumo en general»

Gonzalo Íñigo, Horst Vintage

«Lo que trato de hacer es ofrecer todo lo que a mí me parece interesante, siempre filtrado por los criterios de lo que considero que es auténtico y con la ética como un pilar fundamental»

Gonzalo Íñigo, Horst Vintage
  • Horst Vintage

  • C. de San Jorge, 26, Casco Antiguo, 50001 Zaragoza

  • https://www.espaciohorst.com/

  • Redes Sociales